El Practicum (denominado también Prácticas, Pasantías o “Stages”) consiste obviamente en formación en un centro de trabajo. Se convierte en la experiencia vital a través del trabajo y del estudio de campo. En una empresa u organismo, el participante tiene la oportunidad de implicarse en su organización, funcionamiento, métodos, etc. y poner a prueba su capacidad, efectividad, iniciativa, innovación, planificación, compenetración de equipo, gestión del tiempo, polivalencia, flexibilidad… Cuando tiene lugar en el extranjero, facilita además que nuestros alumnos progresen en el idioma, se empapen de la cultura del país de acogida, etc.
El Practicum es obligatorio. Para realizarlo es necesario haber superado previamente todos y cada uno de los Módulos del Postgrado. Dura entre un mínimo de 120 h. (equivalente a unas tres semanas a jornada completa) y un máximo de 440 h. quivalente a unos tres meses a jornada completa). Los créditos devengados (entre 12 y 44) se contabilizan individualmente y se incluyen en la suma total que figura en el Título.
La concreción de los detalles (cuándo, cómo, dónde, etc.) se convendrá con el responsable, teniendo siempre en cuenta las oportunidades del momento.
El Practicum exige:
- La actitud de ir a aprender con virtuosa humildad.
- El talante de la responsabilidad, la autoexigencia y el servicio.
Sirve para introducirse y palpar la variadísima realidad laboral, empresarial y funcionarial del turismo, y formarse en contacto directo con puestos profesionales, en suma, para iniciarse en el mundo del empleo y de los negocios turísticos. Las Prácticas son tutorizadas y evaluadas por las propias empresas u organismos.
El alumno no debe olvidar que la empresa u organismo lo adopta, no en un acto de beneficiencia o altruismo, sino esperando que contribuya a las tareas productivas de la forma más profesional posible. Por consiguiente, el alumno ha de resultar útil, ayudando a solucionar problemas, nunca a crearlos.
Asumiendo tal planteamiento y sacando a relucir los conocimientos, habilidades y actitudes adquiridas, inculcadas o fomentadas en la Universidad, el Practicum se convertirá en la antesala del empleo, en la puerta que conduce a una buena colocación. La gran mayoría de nuestros alumnos recibe una oferta en firme para incorporarse a la entidad donde ha demostrado su cualificación.
En los últimos años se han concertado prácticas con cerca de 500 empresas u organismos.
El Practicum requiere, en ocasiones, disponer de determinadas cualidades personales o profesionales, del fin de semana, festivos y vacaciones, etc.
Cabe realizar el Practicum en Valladolid, en el resto de Castilla y León, de España, de Europa o del mundo.
Los gastos directos que el Practicum origine y la totalidad de los ingresos personales que pudieran producirse, son para los participantes, nunca para la Universidad, y siempre de conformidad con lo establecido por las estipulaciones de los propios Convenios de Colaboración con las empresas u organismos y por la legislación del país de acogida, o por cualesquiera otras disposiciones o acuerdos aplicables.
Entre el alumno y la empresa u organismo donde se hace el Practicum, nunca existe ninguna vinculación laboral ni de otro tipo que no sea la de carácter formativo-productiva. Y esta relación formativo-productiva puede suspenderse o rescindirse a petición de la empresa u organismo, por un lado, o de la Universidad, por otro. Por tanto, el alumno carece siempre de derecho a cualquier retribución salarial, comisión y demás emolumentos o compensaciones de carácter laboral, mercantil, etc. El recibir algún dinero de bolsillo, propina, objeto, prestación de un servicio, regalo, beca, ayuda u otra atención, constituye una liberalidad de la empresa u organismo, no una obligación, ni un salario, porcentaje, prima, corretaje...
El alumno, durante su estancia en la empresa u organismo, está amparado por un seguro privado, análogo al seguro escolar oficial. Y las empresas tienen la garantía de que un seguro de responsabilidad civil cubre contingencias imputables al alumno.