El miércoles, día 20 de Febrero de 2008, a las 12:00 horas, el Aula de Teatro de la UEMC organiza la representación teatral: “No hay ladrón que por bien no venga” de Dario Fo. La actividad tendrá lugar en el salón de Actos de la Universidad Europea Miguel de Cervantes (Duración aproximada 1hora). Entrada libre hasta completar el aforo.
Esta ‘pochade’ en clave redoblada es una farsa escrita en la década de los cincuenta por el mejor juglar de las tablas contemporáneas, que, innovador y transgresor, se imponía como dramaturgo, director e intérprete de sus obras. Partiendo de la comedia francesa de boulevard y de vodevil, basada en equívocos, gags, situaciones paradójicas y falsas identidades, Dario Fo introduce su personal bagaje, extraído de la comedia popular italiana, creando un nuevo género de farsa surrealista, llena de personajes delirantes, como este ladrón, que va a vivir un carrusel disparatado de situaciones cómicas, guiñando el ojo al público y suscitando su sonrisa más sutil, malvada y duradera.
De los 39 alumnos inscritos en el curso 2007-2008 en las acciones formativas impartidas en el Aula de Teatro, 25 participan activamente en el montaje de este espectáculo, con diversos compromisos de mayor o menor entidad. “Estamos intentado delegar y confiar ciertas responsabilidades en los alumnos”, asegura el coordinador del Aula de Teatro de la UEMC, Mauro Dittami.
“Nuestra presencia en el Aula y en los ensayos es importante e intensa, en labores de coordinación, de formación, de animación y de dirección, con consejos y apoyos constantes y aún decisivos, sobre todo los dirigidos a los intérpretes, pero, ya en el programa de mano, podemos apreciar como la responsabilidad de la dirección del espectáculo le corresponde a un alumno, que ciertamente está trabajando con entusiasmo y solvencia, Jesús Vicario Rodríguez”, comenta Dittami. Los demás estudiantes se ocupan del espacio escénico (creación, construcción, montaje de los elementos de escena y del attrezzo), coordinados por Ángel Fernández Silva, cuyo trabajo concreto y dinámico resulta imprescindible.
Otros se ocupan del estilismo, vestuario, peluquería y maquillaje. Otros son los creadores de la iluminación, del espacio sonoro, de la música y de los efectos en general o técnicos de sala. Otros apoyan la labor de dirección, como regidores, apuntadores. “Todos, en definitiva, hacen algo importante y son necesarios”, destaca el coordinador del Aula de Teatro de la UEMC
Los que en esta ocasión tienen el protagonismo más vistoso de cara al público son los seis actores que, por decisión compartida, recibieron un papel y se comprometieron a prepararlo en octubre. “En nuestras intenciones está proponer a la comunidad educativa de la UEMC, con nuestro próximo estreno del miércoles, una horita entretenida, presentando esta pochade de Dario Fo, el mayor juglar del teatro contemporáneo”, manifiesta Dittami. “Hemos traducido y adaptado el texto, adecuándolo a las características del espacio escénico y del grupo humano del que disponemos en este curso”, recuerda el coordinador de la obra.
“Si conseguimos que nuestros esfuerzos y nuestro duro y continuo trabajo fructifiquen, si nuestros jóvenes actores, potencialmente muy válidos, lo hacen como saben, como pueden y como deben, el miércoles vamos a poder asistir en nuestro Salón de Actos a lo que le queremos brindar a nuestro público: un carrusel sorprendente de situaciones paradójicas y disparatadas, basadas en equívocos, gags, falsas identidades, capaz de suscitar –estamos seguros- risas sutiles, pero duraderas…”, destaca el profesor de teatro.
Si nos dejamos guiñar el ojo por nuestro ladrón, Ángel Tornati, alias el Ganso (Daniel San José Machí) y le acompañamos en sus peculiares empresas delictivas, le ayudaremos a desenmascarar a dos parejas de adúlteros burgueses, otros personajes fuertemente caracterizados e interpretados por Javier Vicario de Campos, Nuria Álvarez Rodríguez, Iria Gómez Corral y Ángel Fernández Silva. A menos que no intervenga demasiado activamente en la acción la sorprendente mujer del ladrón, María Tornati, interpretada con desparpajo por Alicia Gil Torres.
El divertimiento está asegurado: No hay ladrón que por bien no venga…
Personajes e intérpretes (por orden de intervención) 
| Ladrón |
Daniel San José Machí |
| Mujer del ladrón |
Alicia Gil Torres |
| Hombre |
Javier Vicario de Campos |
| Mujer |
Nuria Álvarez Rodríguez |
| Ana |
Iria Gómez Corral |
| Antonio |
Ángel Fernández Silva |
Espacio escénico
| Escenografía |
Ángel Fernández Silva |
| Montadores y Attrezzo |
Ana Esteban Ferrero |
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Alba Mª de la Fuente Doncel |
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Ana Ibares Frías |
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Virginia Perrote López |
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Irene Saiz Asensio |
Estilismo Vestuario, Peluquería y Maquillaje
Beatriz González Martín
Verónica González Piedra
Carmen Hernández Saiz
Patricia Martínez de la Rosa
Emelina Segurado Alonso
Iluminación Creación y Técnicos de sala
Isabel Elorduy González
Carolina Herrero Sánchez
Lara Pastor Palacio
Espacio sonoro Música, efectos sonoros y técnicos de sonido
Elena Arenas Muñoz
Manuel Rodríguez Fernández
Ayudantes de Dirección
| Regidor |
Samuel San José Serrano |
| Apuntadores |
Jenifer de la Rosa Martín |
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Antonio Muñiz García |
Dirección
Jesús Vicario Rodríguez
Coordinación
Mauro Dittami